SpaceX hizo historia: su cápsula Crew Dragon llegó al espacio

La cápsula Crew Dragon de SpaceX se acopla a la EEI
Imagen: La cápsula Crew Dragon de SpaceX acoplándose a la Estación Espacial (Fuente: SpaceX)

Elon Musk y su empresa SpaceX lanzaron su primera cápsula tripulada por humanos al espacio exterior. Conoce las cuatro grandes claves de la innovadora misión aquí.

Finalmente SpaceX (empresa de Elon Musk) y la NASA pudieron llevar a cabo la misión espacial que idearon en conjunto. Tras un primer intento fallido por mal clima el miércoles 27 de mayo, la cápsula Crew Dragon despegó este sábado 30 de mayo del  2020 rumbo a la Estación Espacial Internacional. 

Corrían las 15:22 horas (Florida) cuando los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley partieron desde el centro espacial de Cabo Cañaveral. Diecinueve horas después, y con un viaje a 27.360 km/h a cuestas, llegaron a su destino.

Los astronautas de SpaceX que lideraron la misión de la cápsula Crew Dragon
Imagen: Los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken lideraron la cápsula Crew Dragon hasta la EEI (Fuente: SpaceX)

El éxito en esta misión abre paso una nueva era para la exploración espacial. ¿Por qué este hecho marca un punto de inflexión de cara al futuro? Te lo contamos a través de las siguientes cuatro grandes claves.

1. El triunfo del esfuerzo y la perseverancia 

Lo que sucedió este fin de semana está lejos de ser un hecho fortuito. Detrás del histórico lanzamiento de la cápsula Crew Dragon hubo años de planificación, esfuerzo y sacrificio. Quienes la llevaron a cabo fueron ni más ni menos que la NASA y SpaceX.

La primera es la agencia gubernamental estadounidense responsable del programa espacial civil y la investigación aeronáutica y aeroespacial. La segunda, también norteamericana, es una empresa privada de transporte aeroespacial fundada en 2002 por Elon Musk.

Durante más de una década, SpaceX ha perfeccionado la fabricación y el lanzamiento de los Falcon 9, sus cohetes reutilizables. Dichos vehículos se caracterizan por contar con materiales y combustibles más económicos que los convencionales. Una ventaja que abarata considerablemente su costo de fabricación.

Al mismo tiempo, cuentan con la particularidad de que se los puede reutilizar para futuras misiones. Una vez cumplido su objetivo, la tecnología de estas naves traza un trayecto de regreso. Paso seguido, aterrizan automáticamente donde su GPS se lo ordene. Tal novedad supone una ventaja sin precedentes para una industria que gasta millones de dólares en cada lanzamiento.

Como los antecedentes demuestran, SpaceX trabajó arduamente para concretar esta primer lanzamiento con tripulantes. De hecho, sus alentadores antecedentes le facilitaron convertirse en socia de la NASA, máxima referente en lanzamientos espaciales. El otro miembro de ese selecto grupo es un tal Boeing.

2. SpaceX se asienta como proveedor tecnológico

Fueron varios los triunfos de SpaceX el día sábado. Sin embargo, existe uno que destaca por sobre los demás debido a sus implicancias futuras. Lo primordial pasa porque la empresa de Musk adquiere el estatus como proveedor de infraestructura tecnológica para las agencias espaciales.

Boeing también ingresa en esta categoría, pero SpaceX viene ganando la carrera en innovación. El reciente lanzamiento de la cápsula Crew Dragon es una clara muestra de que están varios pasos por delante. Por ejemplo, la creación de naves cuyos costos de producción son menores que los de la industria.

A su vez, la inteligencia destinada a la reutilización de los vehículos espaciales tampoco pasa desapercibida. Fue difícil perfeccionar la fórmula, pero contar con cohetes que autogestionan su aterrizaje también es todo un logro. La optimización de los recursos es una filosofía que abaratará costos y atraerá a numerosos interesados.

Laa nave Crew Dragon de SpaceX
Imagen: La cápsula Crew Dragon de SpaceX significa un nuevo salto en tecnología espacial (Fuente: SpaceX)

En efecto, lo más probable es que agencias espaciales como la NASA, ESA, JAXA o ISRO cuenten con sus servicios. Todas ellas comparten la falta de naves propias para realizar lanzamientos independientes. Hoy todas dependen de las cápsulas Soyuz rusas, que despegan desde el cosmódromo de Baikonur en Kazajistán.

El último viaje de un transbordador espacial estadounidense se produjo nueve años atrás (2011). Por entonces, el Atlantis viajó a la Estación Espacial Internacional con el fin de entregar provisiones para un año entero. La misión fue conocida como STS-135 y marcó el final de más de 30 años de programa espacial.

El transbordador Atlantis
Imagen: El transbordador Atlantis, la última gran nave estadounidense hasta ahora (Fuente: El Mundo Tech)

Que SpaceX brinde una renovada infraestructura no solo es una bocanada de aire fresco para la industria; lo es en especial para EEUU, que ya no dependerá más de los rusos.

3. El turismo espacial comienza a ganar enteros

Con el reciente éxito de esta misión Demo-2, numerosas puertas se abren para el futuro de los viajes espaciales. Otra ventaja de la cápsula Crew Dragon es su tamaño: cuenta con siete asientos disponibles. En esta etapa solo viajaron dos astronautas, porque era una prueba para corroborar que todo funcionase acorde al plan. No obstante, en el mediano plazo se espera que transporte a cuatro de ellos.

Si las matemáticas son correctas, quedarían tres lugares libres en la cápsula. Esa merma no pasó desapercibido para Musk, que ya ideó un plan para capitalizarlo. Si todo funciona acorde al plan, SpaceX comenzará a ofrecer viajes espaciales privados para quienes sean capaz de costearlos. Por ende, estaríamos hablando del comienzo del “turismo espacial” como práctica recurrente.

Explicación de la nave Crew Dragon de SpaceX
Imagen: Explicación de la nave Crew Dragon de SpaceX (Fuente: SpaceX)

En un principio, esos “participantes” pagarían 35.000 dólares por noche para hospedarse en la Estación Espacial Internacional. Yendo un poco más adelante en el tiempo, los viajes turísticos a la Luna también comenzarían a realizarse, si todas las etapas previas se dieran en tiempo y forma.

Alcanzar ese objetivo hoy no parece tan lejano en el tiempo. El crecimiento exponencial que el sector privado ha experimentado en la industria espacial es alentador. Es cierto que, como parte de sus respectivas alianzas, tanto SpaceX como Boeing recibieron una importante inyección económica de la NASA. Desde que eso sucedió, han madurado lo suficiente como para convertirse en alternativas serias.

Quizá no sea inmediato, pero el futuro de los viajes espaciales está cambiando. A tal punto lo hace, que en el mediano plazo quizá ya no sean vistos como un servicio exclusivo.

4. El viaje a la Luna y Marte están más cerca

La misión Demo-2 de la cápsula Crew Dragon forma parte del programa “Commercial Crew”. La NASA detalla que este proyecto convierte a la EEI en un elemento fundamental para entender y sortear los retos de un vuelo espacial de larga duración. Es una fase preliminar para validar si el sistema de transporte de pasajeros funciona acorde a lo esperado.

El objetivo que se persigue con esto, tal y como los protagonistas han detallado, es volver a pisar la Luna. De hecho, sortear con éxito las distintas fases del plan permitiría comenzar a trazar metas más ambiciosas. Por ejemplo, llegar a Marte llevando una colonia humana que sea capaz de habitar el planeta.

La nave espacial Starship Super Height de SpaceX que nos llevará a Marte
Imagen: La nave espacial Starship Super Height de SpaceX algún día llevará a los seres humanos a Marte (Fuente: Medium)

No obstante, para que todo eso sea posible, fue necesario que SpaceX y la NASA demostraran que están preparados. Eso se hizo posible llevando a dos astronautas a una órbita terrestre baja de forma segura. De ahora en más, solo queda esperar a ver cómo se desarrolla todo.

Por lo pronto, la compañía de Musk ya ha fabricado la potente nave espacial que cumplirá con esa misión: el Starship Super Heavy

En esa sintonía, Boeing será la próxima empresa aeroespacial en enviar astronautas de la NASA a la EEI. La misión se llevaría cabo para el 2021 a bordo de su cápsula Starliner. Sin embargo, la nave deberá sortear con éxito las exigentes pruebas a las que está siendo sometida.

En paralelo, otras compañías como Blue Origin (fundada por Jeff Bezos) y Sierra Nevada también trabajan en nuevas tecnologías para llevar al hombre al espacio. La conquista del universo acaba de comenzar.

¿Cuáles serán los próximos pasos del Crew Dragon?

La cápsula espacial Crew Dragon ya se ha acoplado a la Estación Espacial Internacional de forma autónoma, sin intervención humana. Así lo dejó en claro Doug Hurley a través del siguiente mensaje que SpaceX twitteó tras su arribo:

Una vez ingresados a la nave, saludaron a los astronautas que hoy residen en la EEI:

El siguiente paso que le espera a Behnken y Hurley es pasar más de tres meses en el espacio. Allí no solo trabajarán haciendo pruebas con Crew Dragon, sino que participarán de otras tareas con la tripulación de la Estación Espacial.

En principio, permanecerán en órbita durante tres meses, pero el plazo definitivo se determinará en el correr de los días. La cápsula tiene autonomía para 210 días, que es un requisito básico estipulado por la NASA para realizar estas misiones.

Una vez finalizada su labor, la cápsula se desacoplará automáticamente con los dos astronautas dentro. Paso seguido, reingresará en la atmósfera terrestre y tras desplegar el paracaídas amortiguador, amerizará en el Océano Atlántico. La tripulación será levantada luego por el buque de recuperación Go Navigator de SpaceX y retornará sana y salva a Cabo Cañaveral.

La felicidad del deber cumplido

Elon Musk, el fundador de SpaceX, no pudo contener la alegría una vez concretada la misión. “Estoy desbordado por la emoción, apenas puedo hablar”, sostuvo. A su vez, detalló que “es difícil creer lo que ha sucedido”, pero que nada de esto es casualidad. “Hace más de 18 años que venimos trabajando para concretar este objetivo”, puntualizó.

Elon Musk, fundador de SpaceX
Imagen: Elon Musk, fundador de SpaceX, celebrando la exitosa misión del Crew Dragon (Fuente: Space)

Paso seguido, el emprendedor consideró que el logro “es algo de lo que toda la humanidad debería sentirse orgullosa; es un acontecimiento que le llega al corazón a cualquiera que tenga espíritu aventurero”.

De ahora en adelante, y hasta que esta misión llegue a su fin, SpaceX seguirá desarrollando próximos proyectos con la NASA. El contrato 2600 millones de dólares que firmaron con la agencia estatal estipula que serán seis misiones más.


Los viajes espaciales entran en un nuevo terreno y tenemos la suerte de ser testigos de ello. El universo sigue siendo un infinito misterio, pero hoy estamos un paso más cerca de desentrañarlo.