Byte llega para competir con las grandes marcas
Foto: Byte, la nueva app de videos que sustituye a la extinta Vine

Desarrollada por el también creador de la extinta Vine, Byte llega para competir contra gigantes como TikTok e Instagram. Aprende todo sobre ella a continuación.

Corría el año 2017 cuando Vine, la famosa aplicación de videos cortos fundada en 2012, anunciaba su cierre. Tras una baja progresiva en su popularidad, Twitter —que se la había comprado a su creador, Dom Hofmann— resolvía descontinuarla. Así, el mundo se despedía de un hito que permitía crear divertidos videos de seis segundos en loop.

Sin duda, los millennials recuerdan con cariño a Vine. Fue una herramienta muy útil para crear numerosas piezas audiovisuales que marcaron una época. Por lo que su desaparición dejó un vacío que redes como Snapchat o Instagram pronto se encargaron de llenar.

El porqué esta red social terminó siendo olvidada es un tema con varias aristas para analizar. Entre ellas se incluye una mala gestión de Twitter, que jamás terminó de entender (ni explotar) todo su potencial. A su vez, que Dom Hofmann, Rus Yusupov y Colin Kroll, desarrolladores originales de la plataforma, se abrieran del proyecto la hizo perder su enfoque inicial.

Por otro lado, la falta de visión para adaptarse a los cambios, sumado a una competencia feroz, también jugaron su parte. Mientras Vine se rehusaba a modernizarse, Snapchat se arriesgaba como nadie. Primero, porque aumentó el promedio de los videos cortos a diez segundos; segundo, porque comenzó a implementar publicidad dentro de la plataforma para potenciar sus ingresos.

En resumen, Vine se volvió obsoleta en menos de cinco años de existencia. Todo ello por una mala gestión, una mala planificación y la ausencia de un plan de contingencia.

Vine regresa, ahora como Byte

Sin embargo, y como si fuera el ave fénix que renace de sus cenizas, Vine regresó. “Volvió en forma de fichas”, como diría Milhouse sobre Alf en la serie animada Los Simpson. Obviamente esto último no es así, pero la expresión sirve para ilustrar el caso.

El 2020 comenzó con la grata noticia de que Dom Hofmann finalmente lanzó una nueva aplicación llamada Byte. Una herramienta cuyo funcionamiento es casi idéntico al de su predecesora Vine, pero apunta a no cometer los mismos errores. De hecho, con este lanzamiento Hofmann cumple con un viejo anhelo: revivir su producto. Un anhelo que ya había quedado trunco en 2018 con su proyecto V2.

El pasado viernes 31 de enero, la propia cuenta de Byte en Twitter publicó el siguiente mensaje:

Byte está disponible únicamente como aplicación para mobile, tanto en iOS como Android y no existe todavía una versión web. Su formato es idéntico al de las redes sociales modernas: contenido en vertical, con un scroll infinito hacia abajo. Los videos que veremos pertenecerán a los “byters” o cuentas que sigamos, mostrándose primero los más recientes en el tiempo.

Byte llega para quedarse

Según datos difundidos por Sensor Tower, Byte alcanzó las 1.3 millones de descargas tan solo en su primera semana. Una cifra que la transformó en la aplicación más exitosa tanto en Apple Store como Google Play Store en los recientes días. El promedio no es para nada despreciable. Sobre todo si consideramos que en el 2013, durante el mismo período de tiempo tras su lanzamiento, Vine acumuló 775.000.

De hecho, el sitio detalla que una amplia mayoría de las descargas de la app provienen de Estados Unidos. Se calcula que fueron más de 912.000 personas (un 70% del total) las que la instalaron en ese lapso.

Por ahora, Byte se mantiene como aplicación con más descargas también en Canadá, puntualiza Infobae; mientras que ocupa un puesto en el top 10 en países como Australia, Nueva Zelanda, Noruega y Reino Unido.

Si algo nos muestran estos números, es que la influencia cultural de Vine continúa vigente. Por más que otras redes ocuparan la vacante dejada por la aplicación de Hofmann, ninguna ha logrado reemplazarla. Y con razón: no es nada sencillo alcanzar tal magnitud y crear video-memes que se vuelvan leyenda.

Ventajas y nuevos sistemas

En Byte los usuarios podrán grabar videos y subirlos directamente desde su galería. Esta ventaja es una gran diferencia respecto a Vine, que solo permitía grabar dentro de la misma app. El tiempo máximo de los videos seguirá siendo de seis segundos, sin excepciones.

En otro orden, existirá también un nuevo sistema de gamificación que premiará con estrellas a los byters. Cuantos más seguidores tengamos, más loops conseguiremos y más loops veremos; por lo tanto, más estrellas obtendremos.

Además, contaremos con íconos que nos ayudarán a navegar por la aplicación. Primero está la lupa, con la que buscaremos persona o exploraremos categorías como “popular ahora” (trending), “comedia”, “animación”, etc. El símbolo del rayo, por su parte, nos mostrará todas las notificaciones relevantes para nuestro perfil.

¿Es un modelo de negocios rentable?

Una de las mayores preocupaciones es saber si el modelo de negocios será rentable. Nadie desea vivir un deja vu del fracaso pasado, por lo que Hofmann ha salido a calmar las aguas. Al respecto, el creador de esta nueva aplicación aseguró que su compañía está “explorando diferentes opciones de monetización”.

La primera (y más viable) parece ser la de desarrollar un “programa para socios”. Con él se intentará que los potenciales influencers puedan facturar por los contenidos generados. Una necesidad básica a atacar para evitar el éxodo masivo de creadores hacia otras redes. Algo que sí le sucedió a Vine y fue, en gran medida, la principal razón de su declive.

Byte y su interfaz amigable
Foto: Byte y sus funcionalidades prometen atraer al público joven (Apple Store)

Al “grupo de socios” solo se podrá acceder mediante invitación previa. Allí se concentrarán los creadores con más seguidores y visualizaciones en sus videos. Dependiendo de la cantidad que tengan en ambos casos, serán ordenados en diferentes eslabones. Todos los que pertenezcan a una categoría, recibirán el mismo monto económico, pudiendo escalar de estrato si mejoran sus números.

Cada 120 días, Byte revisará ese ranking y corroborará cuáles creadores suben, se mantienen, bajan o ingresan en las categorías monetizables. Todos aquellos que cumplan con los parámetros, recibirán un pago mensual durante cuatro meses. Pasado ese lapso, el grupo se volverá a abrir para una nueva revisión y así sucesivamente.

Lo que sí es seguro es que los creadores contarán con beneficios exclusivos. Entre ellos, tendrán contacto directo con la compañía, acceso a funcionalidades experimentales y más. También tendrán el privilegio de transmitir su feedback a los altos mandos con el fin de seguir mejorando la plataforma.

Si deseas probar suerte, puedes llenar este Google Form para ser considerado como socio-creador. Cabe destacar que, por el momento, el proyecto de monetización solo aplicará para los Estados Unidos.

Los desafíos del modelo

Sin duda la dinámica de negocio propuesta por Byte parece ser atractiva para los  influencers. En lo previo, esa estructura alentará a ganar dinero con la aplicación y fomentará la competencia por mantenerse en los puestos de privilegio; algo que solo será posible compartiendo contenidos de calidad y que sean relevantes para el público, un juez siempre exigente.

Según han manifestado desde la app, la idea durante su fase piloto es que a los creadores se les pague con el 100% de los ingresos publicitarios. Dicha empresa, no obstante, significará un desafío mayúsculo para la aplicación.

Así se ve Byte en un celular
Foto: Byte solo está disponible para celular y sus videos duran seis segundos (Apple Store)

En el día de su lanzamiento, Hofmann sostuvo que no recurrirá a estrategias “invasiva” con el público. Lo cual englobará la ausencia de anuncios tanto en el feed de noticias, como en la previsualización de los videos.

La compañía asegura que sus anuncios tampoco implementarán la técnica del retargeting. Es decir que no “seguirán” a la persona por la web solo porque los haya visto en otro sitio previamente. Una consideración que seguro tendrá buena recepción por parte del usuario promedio, ya saturado de publicidades invasivas; aunque tampoco ayudará en lo que a persuasión, tráfico y compras de productos refiere.

¿Es un buen momento para regresar?

Si hay algo seguro, es que Byte deberá trabajar arduamente para ganarse un lugar en la industria. En su momento, Vine (2012) tuvo la ventaja de ser la única plataforma que explotaba el mercado de los videos cortos. Hoy esa realidad está muy lejos de coincidir, porque nuevas y populares marcas entraron en la discusión.

Por entonces, Snapchat (2013) recién comenzaba a gestar la popularidad que luego la caracterizaría; Instagram (2010) todavía no había sido comprada por Facebook y era radicalmente diferente de lo que es hoy; mientras que TikTok (2016) ni era siquiera un proyecto.

El target al que aspira llegar Byte es joven. Se centra sobre todo en los centennial y, en menor medida, los millennial. Es decir que las personas entre 18 y 24 años son su prioridad. Eso supone un problema, porque hoy ese público se encuentra disperso en la competencia. Muchos, incluso, utilizan más de una a la vez.

Presencia joven en redes sociales

Instagram, por ejemplo, cuenta hoy con más de 1000 millones de usuarios a nivel mundial, detalla un informe de We Are Social y Hootsuite. De ellos, un 30% tiene entre 16-24 años (centennials), mientras que un 35% se ubica entre los 25-34 (millennials). En dicho caso, podemos decir que es una red con presencia especialmente joven, aunque con una leve tendencia a jóvenes-adultos.

Byte y todas las redes sociales de videos cortos
Foto: Las redes sociales de videos cortos a lo largo de los años (Social Media Week)

Snapchat, por otro lado, ya tiene un perfil juvenil mucho más marcado. De sus más de 382 millones de usuarios, curiosamente la franja con más presencia es la de 24-35 años, con un 22.6%. Sin embargo, si se suman las de 13-17, 18-20 y 21-24, el resultado da un apabullante 47.7% del total.

Por último está TikTok, el gigante chino que irrumpió con gran fuerza en el mercado internacional en los años recientes. Actualmente, esta red social cuenta con 800 millones de usuarios. De ellos, unos 500 millones son de China. Al día de hoy, según detalla Oberlo, el 41% del total de personas que la utilizan tienen entre 16 y 24 años.

Comienza la batalla

Con tales premisas, parece difícil que Byte tenga siquiera posibilidades de competir contra estos gigantes. No obstante, tampoco se la puede subestimar porque obtener 1.3 millones de descargas en una semana es sumamente meritorio. Es por eso que TikTok, con quien comparte sector de mercado, ya la mira de reojo.

De hecho, comenzar a facturar ya desde temprano obedece al deseo de Hofmann por robarle mercado e influencers a TikTok. Hasta la fecha, la plataforma china no monetiza por sus contenidos, lo que la pone en jaque ante sus seguidores más influyentes. No por nada ha trascendido que tienen la idea de implementar un mecanismo de pago más pronto que tarde. Quedar rezagados podría ser fatal.

Adelantarse a los hechos le daría a Byte un valor agregado que potenciaría mucho su crecimiento. La cuestión ahora es poder ganar en esta carrera por la monetización, en la que ambos agentes seguro competirán con fuerza. Y más sabiendo que por la similitud que las caracteriza, la perdedora puede hasta ser canibalizada por la otra. A fin de cuentas, la sentencia solo podrá ser dictada por el paso del tiempo.

¿Creen ustedes que Byte logrará triunfar?

Acerca del Autor

Federico Chans

Licenciado en Comunicación, Communications Assistant en Bunker DB, 28 años y especial gusto por la buena redacción, la escritura, la fotografía y el cine. Amante del fútbol, así como del mundo del social media y las tendencias digitales.

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