Descubre 5 apps de mensajería móvil más seguras que WhatsApp

WhatsApp
Foto: VentureBeat

WhatsApp es la app en mensajería móvil más popular a nivel global. No obstante, existen otras que la superan en seguridad. Descúbrelas aquí.

Con el avance de la tecnología y las telecomunicaciones, nuestra manera de interactuar con los demás ha variado significativamente. La mensajería instantánea como tal nació a fines del siglo XX y continúa evolucionando hasta el día de hoy.

Los precursores fueron programas desarrollados por grandes empresas tecnológicas de la época. Algunos ejemplos son los recordados ICQ (1996), AIM (1997), Yahoo! Messenger (1998) y MSN Messenger (1999).

MSN Messenger logo
MSN marcó una época durante comienzos de los 2000 (Foto: Captura de YouTube)

El paso de los años trajo consigo disoluciones, fusiones, adaptaciones y surgimientos de nuevos programas. Sin embargo, la conectividad vía internet a servidores centralizados para comunicar usuarios entre sí es un modelo aún vigente.

A lo largo del siglo XXI lo que realmente cambió fueron los soportes mediante los cuales nos comunicamos; además de la seguridad mucho más potente que protege esas interacciones mediante la encriptación de mensajes.

WhatsApp cambia las reglas

Corría el año 2009 cuando Brian Acton y Jan Koum, ex empleados de Yahoo!, crearon WhatsApp. A diferencia de los programas de mensajería instantánea, esta aplicación introdujo la copia de los contactos directo de la lista del celular. Una dinámica que evitaba la tediosa copia manual tan típica hasta ese momento.

WhatsApp logo
WhatsApp llegó para cambiar las reglas de la mensajería móvil (Foto: Medium)

Su surgimiento, a la vez, coincidió con un período donde los smartphones comenzaron a ganar preponderancia en el escenario global. Sistemas operativos como Android e iOS irrumpieron con fuerza en el mundo. Una coyuntura que WhatsApp, con ciertas mejoras y cambios de estrategia de por medio, utilizó para potenciar su difusión.

Tal fue el grado de popularidad que alcanzó la aplicación, que en 2014 Facebook la compró por 22.000 millones de dólares. Desde entonces, Mark Zuckerberg y su equipo han procurado potenciarla a nuevos niveles, tanto en funcionamiento como en privacidad.

¿Es WhatsApp realmente seguro?

Durante los últimos tiempos, no obstante, la seguridad de WhatsApp ha sido duramente cuestionada. Si bien a nivel popular su aceptación es elevada, a nivel técnico las suspicacias crecen.

Actualmente, y según su discurso institucional, la aplicación cuenta con cifrado de extremo a extremo desde 2016. Una medida que asegura que solo el emisor y el receptor de una conversación puedan ingresar en ella.

WhatsApp no es tan seguro como dice ser
WhatsApp no es tan seguro como dice ser (Foto: The Independent)

La decisión del cifrado, a su vez, impide a la propia empresa acceder a los datos de un chat privado. Al igual que a los hackers o cualquier tercero que quiera hacerse con la información.

La única manera real de hackear una conversación es, por ende, vulnerar las barreras de iCloud o Google Drive; dos sistemas donde la aplicación realiza sus copias de seguridad. Sin mencionar que si la justicia lo ordena, Facebook debe entregar la clave del cifrado que desencripta la conversación.

Las sospechas aumentan

Los últimos años no han sido precisamente tranquilos para WhatsApp y menos para Facebook. El caso Cambridge Analytica en 2016 debilitó considerablemente la credibilidad de la red social.

A raíz del hecho, se produjo la poco clara renuncia de Jan Koum a la empresa para “seguir otras pasiones”. Según trascendió en un artículo del Washington Post, el alejamiento se dio por “fuertes discrepancias de privacidad con Zuckerberg”.

Al parecer, el fundador de Facebook habría manifestado su deseo de debilitar el cifrado de WhatsApp. Con esto facilitaría el acceso a las conversaciones privadas de los usuarios para ofrecerles “mejor publicidad”. Hasta hoy eso sigue siendo un rumor y Kuom no ha comparecido ante los medios para dar su versión.

Mark Zuckerberg compareciendo ante el Congreso de EEUU - (Foto: Jim Watson - AFP)
Mark Zuckerberg compareciendo ante el Congreso de EEUU – (Foto: Jim Watson – AFP)

El incidente más reciente sucedió en mayo del 2019, cuando unos hackers tuvieron acceso a información de contactos. En concreto, una de las recientes actualizaciones presentaba una vulnerabilidad que los implicados aprovecharon para instalar un spyware (virus espía).

Con solo recibir una llamada, el virus se disparaba, copiando toda la información del celular de la persona. Se presume que quien desarrolló este virus fue la firma tecnológica israelí NSO Group, que posteriormente aseguró no estar involucrada.

“El ataque no fue masivo, sino selectivo” aclaró en aquel entonces Facebook. Los principales damnificados fueron colectivos como abogados, periodistas, organizaciones de DDHH, entre otras.

La desconfianza, como era de esperarse, se agudizó por cómo se burló un sistema de encriptado en teoría invulnerable. Lo que, una vez más, deja mal parado a WhatsApp, Zuckerberg y sus esfuerzos por resguardar datos sensibles.

Zuckerberg siendo escoltado por la policía (Foto:  J. Scott Applewhite - APP)
Zuckerberg siendo escoltado por la policía (Foto: J. Scott Applewhite – APP)
Hay vida más allá de WhatsApp

A pesar de los contratiempos, WhatsApp continúa siendo la aplicación más popular a nivel mundial. Acorde con un informe de Sensor Tower, alcanzó las 223 millones de descargas en el primer cuatrimestre del 2019. Esto si se suman las de la App Store y las de Google Play Store.

Sin embargo, hoy son muchos los que ponen en entredichos el sistema de seguridad que la app dice tener.  En tiempo donde los datos privados son tan relevantes y fáciles de manipular, resguardarlos correctamente es una responsabilidad prioritaria. Por eso entran en escena competidores que en su infraestructura parecen cumplir mejor con esta necesidad.

La cantidad de aplicaciones móviles seguras es considerable, al igual que los requerimientos necesarios para catalogarlas. Lo más importante pasa por el tipo de cifrado, qué sucede con los datos y el grado de anonimato con el que se cuenta. Pero también influye a quién están subordinadas, si las conversaciones se monitorizan o cómo se realizan los respaldos de información.

Siguiendo esa lógica, ni WhatsApp ni Messenger son recomendables, porque Facebook está detrás de su desarrollo. Por ende, toda la información allí vertida, es potencialmente utilizable o vendible por parte de la compañía de Mark Zuckerberg. Sin mencionar que la posibilidad de cifrado, al menos en Messenger, no es predeterminada.

Teniendo en consideración todas esas variables (por nombrar solo algunas), a continuación les presentamos cinco mejores opciones a evaluar.

5. Telegram
Telegram
Foto: Crackberry

Fue lanzada en 2013 por los hermanos rusos Pavel y Nikolai Durov; también conocidos por crear la versión rusa de Facebook: Vkontakte (VK). Surgió como una alternativa más segura a WhatsApp, que en ese entonces no encriptaba sus conversaciones. Hoy Telegram cuenta con más de 100 millones de usuarios a nivel global.

Si bien es cierto que se toman en serio la seguridad desde sus comienzos, mantienen algunas zonas grises. Por ejemplo, el encriptado no viene instaurado por defecto y si deseas hacerlo debes crear “Chats Secretos”. Una vez realizado esto, puedes programar los mensajes para su autodestrucción en todos tus dispositivos.

En caso que decidas no encriptar las conversaciones, la información quedará almacenada en los servidores de Telegram. Lo que los pone en potencial peligro ante cualquier posible ataque cibernético.  Por otro lado, la app utiliza su propio protocolo de encriptado: MTProto, desarrollado por un equipo interno inexperiente en encriptación. Una práctica nada recomendada según expertos en ciberseguridad.

El código, a su vez, es parcialmente abierto, siéndolo del lado del cliente pero no del servidor. Por lo que no ha podido ser auditada por terceros (third parties). Sumado a ello, la aplicación sufre grandes filtraciones de metadatos, lo que hace a los usuarios sumamente vulnerables a un hackeo.

Recomendación:

Si utilizas Telegram, asegúrate de tomar todos los recaudos necesarios para asegurar los datos sensible. Tampoco esperes transparencia si deseas saber cómo es el tratamiento de la información o los parámetros de la encriptación.

4. iMessage
iMessage
Foto: Sophos News

Andrew Vyrros la desarrolló en 2011, cuando aún trabajaba para Apple. Hasta el día de hoy, la aplicación de mensajería móvil solo está disponible para celulares de la marca. Aunque para estos brinda un envidiable pack de seguridad. Un accionar que se condice con la política de protección de datos que defiende el CEO, Tim Cook.

En cuanto a su funcionamiento, iMessage permite a los usuarios determinar cuánto tiempo puede estar visible un mensaje; sin mencionar que también pueden determinar cuántas veces puede ser visto antes de que desaparezca. El cifrado de extremo a extremo está implementado por defecto y obedece a la calidad comprobada de Apple.

No obstante, esta aplicación está lejos de ser plenamente confiable. Las copias de seguridad de números móviles, contactos, marcas de tiempo y direcciones IP se hacen directamente en iCloud. Un protocolo que levanta sospechas acerca del tratamiento que puede tener la compañía tecnológica con la información de sus usuarios.

Estos respaldos se cifran mediante claves controladas plenamente por Apple en vez de ser encriptadas. Por tanto, si la nube es hackeada, el intruso tendrá acceso directo a tu dispositivo mediante los backdoors (puertas traseras); un mecanismos ideado para burlar protocolos de seguridad y tener acceso directo a un sistema.

Recomendación:

iMessage, al igual que cualquier producto de Apple, promete una funcionalidad óptima. El riesgo radica en las endebles barreras para proteger la información allí recopilada.

3. Wickr
Wickr
Foto: Alsop-Loui

Fundada en San Francisco durante 2012, Wickr fue pionera en el cifrado de extremo a extremo y de forma predeterminada. Sus creadores fueron Nico y York Sell, Kara Coppa, Robert Statica y Christopher Howell, acérrimos defensores de la privacidad. Con esa premisa, no es de extrañar que su política sea no recolectar metadatos de los usuarios.

En busca de fomentar la transparencia, presenta un código abierto y se somete regularmente a auditorías de seguridad. En lo que a privacidad respecta, incluye una función destructora que elimina por completo conversaciones y archivos; no pide dirección de correo electrónico ni número de celular para el registro; utiliza un detector que se activa cuando alguien realiza screenshots y mucho más.

La app viene en dos modalidades: Wickr Me y Wickr Pro. La primera es gratis y para uso personal; la segunda, para negocios, que deben pagar una cuota por suscripción. De hecho, inicialmente era exclusiva para empresas, por lo que no tuvo una gran difusión cuando fue lanzada. Eso explica que al día de hoy no sea conocida por la opinión popular, lo que la ha rezagado bastante.

Recomendación:

Si piensas utilizar Wickr, estarás apostando por una opción realmente segura y transparente en su funcionamiento. Al mismo tiempo, debes saber que estarás bastante solo porque no es una app precisamente popular.

2. Threema
Threema
Foto: Mzstatic

Con cuatro millones de usuarios a nivel mundial, la aplicación suiza Threema ha logrado renombre gracias a su excelente performance. Por empezar, cuenta con un encriptado de extremo a extremo que utiliza la criptografía NaCI para resguardar los datos sensibles. Dentro de estos últimos, se incluyen mensajes de texto, llamadas de voz, grupos y archivos compartidos: la privacidad es total.

Como ventaja, todo usuario que desee instalarla no tendrá la obligación de registrar su número telefónico ni ninguna otra información. Cuando se crea un perfil, la app proporciona un número de identificación o ID personal, necesario para el encriptado. La idea es que la persona sea enteramente independiente de la app y brinde la menor cantidad de datos posibles.

Para contactarse con otros, Threema utiliza la “Key Pair”: una clave de ocho dígitos que se divide en dos partes, una pública y otra privada. La primera es enviada a los servidores y este la distribuye entre los contactos del usuario para que lo identifiquen. La segunda, en cambio, queda almacenada en el dispositivo de cada persona para garantizar una mayor seguridad.

Si se decide sincronizan los contactos del celular con los de la aplicación, estos se transferirán de modo encriptado. A la vez que la información no será almacenada en el servidor, sino que se alojará en una memoria volátil. En otro orden, los chats podrán ser ocultados e incluso protegidos —contraseña mediante— para reforzar su seguridad.

La aplicación está disponible tanto para Android e iOS, con el previo pago de una módica suma de tres euros. Quizá la única “desventaja” con la que cuenta.

Recomendación:

Threema es un producto comprometido con la transparencia y la seguridad. Si quieres independencia y protección de tus datos, esta aplicación es lo que buscas. Salvo por el precio de compra, tiene todo lo que el usuario desea.

1. Signal
Signal
Foto: Wired

La aplicación número uno en lo que refiere a seguridad no es otra que Signal. Los expertos coinciden en catalogarla como la referente en mensajería móvil ultra segura. A tal punto llega la calidad de su sistema, que el mismísimo Edward Snowden recomienda su uso. Y eso que él trabajó durante algún tiempo en la National Security Agency (NSA) de los EEUU…

Signal nace en 2010 y su creadora es Open Whisper System, la famosa firma desarrolladora de software. Desde sus comienzos, la app utilizaba su propio protocolo: TextSecure, que más adelante evolucionaría a Signal Protocol. Este no solo permite cifrar las conversaciones, sino también llamadas, archivos e incluso videollamadas.

Al igual que la mayoría de sus competidores, la aplicación cuenta con cifrado de extremo a extremo. Aunque le suma la ventaja de tener código abierto. Es decir que los expertos están habilitados para analizarlo y corregir cualquier fallo en caso de encontrarlo. Sin mencionar que ninguna información es almacenada en los servidores de la empresa, a diferencia de otros competidores.

Que sea open source, a diferencia de lo que se cree, no la hace más vulnerable a los hackers. Más bien sucede todo lo contrario. Su sistema de encriptación se ve robustecido por los aportes de miles de profesionales en la materia.

Como agregado, la app recomienda establecer una clave de acceso para su uso; suele bloquearse tras cierto período de inactividad; utiliza un teclado de incógnito para fortalecer la seguridad del usuario; notifica en caso que alguien realice una captura de pantalla del chat. Sumando a que los mensajes compartidos se eliminan luego de cierto tiempo.

Actualmente Signal es gratuita y está disponible para Android e iOS. Su interfaz es sumamente sencilla y lo único que exige para registrarse es el número del celular del usuario.

Recomendación:

Signal es la opción más práctica para comunicarse de forma segura. Resguarda los datos mediante una robusta encriptación colaborativa y no guarda información personal. Lo único que pide es el número telefónico para registrarse, pero es gratuita y al alcance de todos.  


Proteger los datos en tiempos donde los hackeos y las filtraciones son moneda corriente, es esencial. Por eso elegir el soporte que más confianza me transmita parece lógico y hasta necesario. Generar conciencia al respecto y conocer las opciones más allá de las comerciales es un importante primer paso para ello.

Y tú, ¿qué aplicación de mensajería móvil utilizas para comunicarte?